Las emociones en el proceso de curación

Emociones que curan

Deepak Chopra fue uno de los primeros médicos que investigó en la capacidad del ser humano en curarse cualquier enfermedad y en generar emociones que curan.

Actualmente, son muchos los médicoemociones que curans que abren el debate sobre la incidencia en las actitudes y las emociones en el proceso de curación de las enfermedades desde la más leves a las más conocidas y temidas. Emociones que curan.

Bruce Lipton, en su libro “La biología de las creencias” habla de la reeducación de las creencias y percepciones limitadoras que condicionan nuestra manera de pensar, sentir, y vivir. Contra LV http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varia-nuestra-biologia.html

Por lo que veo, en lo que sí que coinciden muchos profesionales que se dedican a la salud, es que una disposición positiva mejora los índices de superviviencia de las personas que están en tratamiento.

Ante una misma lesión, el resultado clínico en mucho mejor en una persona optimista que además, confía en el tratamiento, que un paciente con actitudes negativas y desconfiadas hacia el tratamiento  y el personal sanitario.

Por otro lado, es importante no dejarse paralizar por el miedo que puede aparecer después de la información de un diagnostico indeseado, porque ahí se puede activar un mecanismo llamado distrés (respuesta insana al estrés) que provoca que el organismo tenga reacciones soltando al torrente sanguíneo una series de sustancia que a la larga, puede provocar toxemia química promoviendo la acidez sanguínea, depresión, apatía… El medio ácido es donde más probabilidades hay que se desarrollen cédulas cancerígenas.

La interacción de las emociones, acciones, actitudes, con el sistema nervioso, endocrino e inmunológico van a ser claves tanto para el desarrollo de la enfermedad como en procesos curativos.

Dice Luis Aliga, fundador de la clínica del dolor del Hospital de Sant Pau, que la predisposición es fundamental ante situaciones de dolor. Explica que los que tinen menos recursos emocionales para encontrar fuentes de satisfacción, son más sensibles al dolor.

En resumen, las emociones y la actitud pueden ser un herramienta muy valiosa a la hora de contrarrestar un mal diagnóstico y abrirse entonces a vivirse de una manera sana, positiva y esperanzadora, pero desafortunadamente, no siempre se da. Seguro que conocemos a alguien, o bien, nos han contado algún caso que no ha sido así, que el cambio hacia la confianza y la vida saludable no les ha salvado la vida.

De todas formas, concluyo que las enfermedades son una oportunidad para pisar el freno en mucho de los casos, respirar y mirar hacia dentro sin olvidarse de lo que hay fuera, de quién y qué nos acompaña en ese momento y abrazarlo con sensatez, y porque no, con esperanza.

 

Montse Fernández

Psicóloga col.19068 y terapeuta Gestalt