La Fidelidad en al Pareja

La Fidelidad en al Pareja

 Hay maneras y maneras de tratar la fidelidad/infidelidad, una de ellas es como lo hace Walter Riso, autor de entre otros: “Manual para no morir de amor: Diez principios de supervivencia afectiva” 2011, Ed.Planeta

 Comparto la opinión de Riso de que la fidelidad en la relación de pareja no es exclusivamente al cuerpo, es a los pactos que tengas con tu pareja.

 Las relaciones en la pareja es una de las causas más habituales de consulta. Crisis, dudas, tediosidad, infidelidad, separaciones, maltratos…

La falta de fidelidad o la preocupación por pensamientos de infidelidad a la pareja son temas que desajustan el vínculo: la relación. Además, la fantasía y deseo por otra persona, es una señal que nos indica que algo no va bien y es el momento de revisar y tratar de reajustar, si se da la oportunidad, los asuntos que han provocado el desajuste.

Si aparece el deseo físico, sexual, de relación etc, hacia otra persona que no es tu pareja puede ser por diferentes motivos. Uno de ellos es cuando la relación ha llegado a un lugar donde para despresionar la tensión que ésta ejerce miramos hacia otro lado donde lo nuevos estímulos dan un poco de calor y confort a la situación en casa.

Entendamos “tensión” cómo: aburrimiento, enfado, venganza, apatía sexual dentro de la pareja, desconexión con uno mismo o con el otro, necesidad de vivir algo estimulante, etc..

La pareja es un equipo. Son dos que se complementan y avanzan juntos con proyectos comunes que pueden ir desde el planteamiento de un viaje hasta el compromiso de crear una familia. El poner en marcha algo junto a alguien que amas debería ser garantía de unión y si en algún momento desaparece la ilusión o la ilusión se pone fuera, seguramente eso querrá decir que a llegado el momento de sentarse a hablar.

Montse Fernández. Psicóloga en el Prat col. nº 19068.

Terapeuta Gestalt

La experiencia que guia el cambio

La experiencia que guia el cambio

La experiencia como guia

 

 

 

 

la-experiencia-como-guia

Sin experiencia no hay conocimento.
Explico esto para señalar lo importante que es la experimentar para modificar aspectos, pensamientos y creencias personales.

 

Humberto Maturana  fue el primer científico que desde su hacer de biólogo habla de conocimiento como un fenómeno biológico y que, por tanto, sólo puede ser estudiado y conocido como tal. Propuso que la vida misma se entiende como un proceso de conocimiento, el cual le sirve al organismo para adaptarse y sobrevivir. Continuando con Maturana sostiene que la vida y la mente se auto-organizan; son sistemas estructuralmente determinados, organismos vivos que se siempre están auto-creando circularmente.

Este planteamiento ha tenido para la psicoterapia importantes consecuencias, que es a donde queria llegar con este post. Cualquier cambio que surja en los sistemas humanos por la intervención de un psicoterapeuta, es siempre un reordenamiento de la experiencia del paciente, determinado por el propio paciente y no por el terapeuta. Así, éste último puede sólo «perturbarlo» para activar su reorganización, pero nunca «instruirlo», es decir, no puede traspasarle «información directa».

Aprendemos una información cuando la personalizamos y la aplicamos en nuestra vida.
Esta es la secuencia:

1º Tenemos una experiencia
2º Después de esa experiencia elaboramos unos datos
3º Relacionamos esos datos con esa experiencia y eso se convierte en conocimiento.

Síndrome del Salvador

Síndrome del Salvador

 LA PAREJA SALVADORA

Hay relaciones que uno de los miembros necesitan rescatar continuamente  de todas las dificultades que pueda tener su pareja procurándole así el bienestar deseado para esta última. Cuando salvar nuestro compañero se convierte en una necesidad para nuestra autoestima, la relación se vuelve tóxica, en un síndrome llamado por la psicología el síndrome del salvador

Ayudar a los demás está bien visto. En principio, es bastante difícil malinterpretar cuando tu pareja se dedica a facilitarte la vida haciendo por ti tareas que a resultan tediosas, te crean dificultad o incomodidad. Este tipos de relación fortalece el vínculo, pero con el tiempo se convierte en desequilibrado, tenso y poco responsable por ambas partes.

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Perfil del Salvador

El salvador:  suele ser el bonachón, bonachona que busca siempre el mismo perfil de pareja necesitadora a la que salvar y conducir «por el buen camino»

. No atienden a sus propias carencias, les cuesta pedir ayuda, de entregan con grandes muestras de generosidad, compasión y nobleza. su único objetivo es sentirse indispensables para su persona amada. Detrás de estas conductas altruistas podemos encontrar: falta de identidad y  una gran necesidad de ser necesitado. 

El problema aparece cuando el la respuesta de los esfuerzos ejecutados por el salvador/a no son como se espera. Se puede dar que la persona amada resulte inaccesible, no se deja controlar, no agradezca la ayuda del otro, entonces aparece la soledad del héroe ya que no es necesario para su pareja.

¿Piensas que debes rescatar a tu pareja de «malos hábitos»? ¿Le aconsejas que vaya a especialistas, médicos, psicólogos para que le ayuden? ¿Organizas su agenda, compras, etc? ¿ Te satisface pensar que tu pareja te necesita? ¿Tratas de conseguirle trabajo? ¿Buscas excusas para justificarle?

Las relaciones de parejas han de tener la tensión justa, la distancia justa. Facilitar la vida al otro para tu sentirme mejor no ayuda porque nadie está siendo responsable de sus necesidades. El mutuo apoyo, los proyectos conjuntos son imprescindibles para mantener la pareja unida, equilibrada y sana. Cuando uno de los dos protagoniza un papel que  no le toca es una señal de que hay algo que revisar.

Montse Fernández.

Psicóloga, Terapeuta Gestalt

  ◈ Adicciones, depresión, soledad, agresividad, rechazo, entre otros, pueden ser  problemas que el que necesita ser salvado no puede resover por si sólo, que ademas se retroalimenta.

Generan problemas constantemente, por eso, el «salvador» termina siendo un punto de anclaje para ellos; es el bastón que les ayuda a avanzar y tener seguridad en la vida.

Tomar contacto con uno mismo y ver a través de observar

Tomar contacto con uno mismo y ver a través de observar

Vamos disparados de un lado a otro, guiados por una cabeza tramposa que nos administra la agenda. También jugamos roles, recordamos heridas y goces, previniendo peligros, organizando, preparando, calculando… Esforzándonos en infinitas verborreas sobre lo que fue,  lo que pudo ser y lo que será.

Creamos incansablemente escenarios mentales donde nuestros miedos y expectativas pueden desfilar a sus anchas con ese repetitivo argumento que  tenemos sobre nosotros mismos que autoconfirma nuestro autoconcepto y nos mantiene protegidos. Mientras, el poder del instante y de la novedad pasa por delante de nosotros sin darnos cuenta.

En nuestra torpeza sensorial, perdemos el contacto con la principal y primera fuente de conocimiento: el darnos cuenta de lo obvio, de lo que tenemos ahí delante de nosotros.

Por ejemplo, en una conversación, analizamos sus significados, si nos conviene o no, si  nos hiere o no, pero no vemos los gestos, las modulaciones del cuerpo, la musicalidad y el tono de la voz, la forma en que se dan los sonidos y silencios, los ritmos… es más no vemos al otro, sólo oímos las palabras que dice.

Tratamos de explicarlo todo sin más punto de vista que el nuestro, sin más autoridad que la nuestra y nos seguimos quedando tan anchos, adorando nuestras propias palabras y egos.

No nos damos cuenta de lo que llevamos por dentro: rabia, tristeza, cansancio, asco, apatía, decepción, entre otras.

Y así, vamos pasando, escogiendo sofisticados eufemismos e inventando excusas.

Nuestro cuerpo habla, como lo hace nuestra alma, pero nos anestesiamos con nuestro pensamiento compulsivo y así van pasando los días, sobrevalorando nuestro razonamiento que explica quienes creemos que somos o quienes nos gustaría ser.

Si dejáramos hablar y pensar y sólo observáramos, ¿qué pasaría? Se trata de observar las situaciones cotidianas sin tener que hacer otra cosa, sin disparar la cabeza… tal vez nos asombraríamos de cuanta información somos capaces de captar dentro y fuera de nosotros.

Montse Fernández

Psicóloga col. 19068 El Prat de Llobregat

Cómo superar la Ansiedad y la Depresión

Cómo superar la Ansiedad y la Depresión

7 PRINCIPIOS PARA AUTOANALIZARSE EN RELACIÓN A  LA DEPRESIÓN Y ANSIEDAD:

 

Quién no se ha encontrado en algún momento de su vida con la tarea de tener que superar la ansiedad y la depresión. Aquí van unos consejos para trabajar con ellos y tratar de entenerlos.

1) Toda persona tiene un legado de inseguridad: El niño inseguro

Tomando como referencia el origen de todo ser humano, nos desarrollamos como seres que necesitan de los demás para sobrevivir y no siempre la respuesta que recibimos del exterior es la más satisfactoria cuando somos niños. Vamos formando nuestro carácter combinándolo con alguna la estrategia inconsciente  con la que tratar de mantener el control. Habitualmente el legado de esas escenas, recuerdos y sentimientos de inseguridad permanecen ahí a lo largo del tiempo.

Si queremos reducir la vulnerabilidad que conlleva sentirse inseguro, el primer paso es darle un espacio para conocer cómo son esas inseguridades que arrastramos del pasado y qué podemos hacer ahora con eso.

 

2) Los pensamientos son predecesores a los sentimientos, ansiedades y depresiones

Es necesario cambiar el pensamiento negativo, entre ellos el de «no tener elección» y la actitud victimista. Hemos de pensar que superar la ansiedad y la depresión es posible,

 

3) La ansiedad y la depresión son intentos equivocados para controlar la vida.

 

4) El control es un espejismo no una respuesta.

Querer controlar la vida, no es siempre posible. Debemos «resucitar» un sentido de confianza en uno mismo que más que controlar la visa tengamos la valentía suficiente para vivirla.

 

5)La inseguridad es un hábito y cualquier hábito puede romperse.

Adaptación al ambiente (traumas, conflictos, malentendidos, pérdidas…) tiene origen en la inseguridad  y que se convierte en hábito. Cualquier hábito puede romperse con:

 

  • paciencia
  • convicción (motivación)
  • autopreparación

 

6) Pensar saludablemente es una elección.

Se trata de elegir no atormentarse con esos pensamiento insanos.

 

7)Un buen preparador es un buen motivador.

Crear un hábito sano que resista a las distorsiones de la inseguridad, prepararse para el reto: actitud adecuada y motivación alta.

 

 

Del libro:

Título: Cómo superar la Ansiedad y la Depresión. ¿Qué hacer cuando la vida se descontrola?

Autor: Joseph J. Luciani

Ed. Amat

 

El amor maduro

El amor maduro

Entrevista a Claudio Naranjo de lo que él considera qué es el amor maduro y cómo con tanta frecuencia caemos en lo contrario, en amores infantiles.

–         CN: El amor maduro, es el amor en una persona madura, y una persona madura es una persona que ha superado su neurosis, las perturbaciones emocionales que casi todo el mundo tiene. Uno crece con un trauma amoroso. En la adolescencia, cuando aparece la época genital, se busca recuperar la madre. Mientras la persona tiene un sueño de amor, de que el otro es la persona que va a llenarlo, está pidiendo, tal vez, peras al olmo. Si uno tiene un deseo muy grande de amor y se casa, creyendo que se casa por amor, pero en realidad se casa para recibir un amor que no ha tenido. Lo normal es que el amor entusiasta, tipo adolescente, dura a lo más siete años; porque simplemente la gente va descubriendo la verdad del otro. Y la verdad es que el otro tiene defectos, y no corresponde a ese sueño de la perfección de que el otro es exactamente lo que uno había imaginado.

 Maestro, y con tanta novela, tanta cenicienta en los cuentos de hadas que uno lee cuando tiene cinco años, ¿usted cree que es posible llegar al amor maduro, con tanta información que tiene en la cabeza y alrededor? ¿usted cree?

–         CN: Yo creo que la información no ayuda, pero tampoco debe ser un impedimento. Uno para aprender a amar tendría que tener un elemento de autoconocimiento, sobre examinar como ha sido la vida de las propias relaciones, entender el falso amor, entender lo que uno llama amor, pero que es más bien deseo de amor, que uno le pasa como que pasa gato por liebre. Las novelas tienen muchos amores ficticios, amores de tango, amores de bolero. Dos personas en paz se pueden amar muy serenamente, y muy profundamente, muy satisfactoriamente, pero sin tanta ansiedad.

–         CN: Yo creo que hay una sobrevaloración de la sexualidad y del amor romántico, también. En una convivencia también puede que no sea lo más importante, puede que, son muchos factores de la vida que hacen que la vida sea feliz. El que la gente se entienda unos con otros, el tener una vida productiva, y sobre todo el sentirse que uno crece junto al otro. La vida es un proceso de evolución, entonces las compañías que uno se busca tienen que ser buenas para eso.