Cuantos más, mejor.

colaboracionismo Acabo de leer un artículo en una de esas revistas de ciencias que tratan sobre ciencias donde exponen que una investigadores de la universidad de Zaragoza y otra de Madrid ha llegado a la conclusión que cuando decidimos colaborar, hay otros factores que influyen más que el beneficio propio como: el estado de ánimo y la compañía, es decir cuantas personas están dispuestas a involucrarse también en el mismo proyecto. 

En la conclusión, lo más interesante, es que por muy bien que te traten de vender un proyecto o colaboración y por muy buena imagen que tenga la entidad que te propone el proyecto lo que realmente activa a las personas a ser participativas es la cantidad de personas que ha cooperado recientemente con ellos y por otro lado, el estado de ánimo del sujeto interesado.

 

Sin duda el estado de ánimo es importante en cualquier cosa que queramos hacer. Según cómo nos encontremos afectará a la motivación y nos dará más o menos energía para ejecutarlo. La tarea, los objetivos, la dificultad, etc puede afectar al estado de ánimo, antes y durante la tarea.

 

En relación al grupo, es relevante para animarte a colaborar con un equipo, grupo o entidad y especialmente si es sin remunerar, que haya más la gente que ha decidido hacerlo también. Interpretamos que si hay más gente interesada en una tarea o participación es porque ésta debe ser interesante, o al menos reportarnos beneficios.

 

La verdad es que parece curioso que se hagan estudios donde los resultados se explican fácilmente desde la lógica. Por ejemplo si vas paseando por un paseo marítimo a las 13:30 un sábado buscando un sitio para comer y hay tres restaurantes posibles candidatos:

1/lo primero que compruebas es que los precios se ajusten a tu economía,

2/después si la comida cumple tus expectativas y

3/por último, como de llenos están los locales.

 

Si de los tres restaurantes dos están casi vacíos y el otro está lleno de gente comiendo o esperando comer, ¿Qué restaurante elegirías? Ya, depende del hambre que tengas, pero lo habitual es esperar a que te den mesa en el local que reune más condiciones favorables.

 

En fin, a menudo aparecen experimentos que me llaman la atención por la obviedad de los resultados, como este.

 

Montse Fernández

Psicóloga. Terapeuta Gestalt