Preguntas frecuentes
Antes de empezar cualquier proceso, es normal tener preguntas. Aquí tienes las que más se repiten — sobre cómo trabajo, qué esperar de las sesiones, y cómo saber si este es el momento adecuado para ti. Si después de leerlas te queda alguna duda, puedes escribirme directamente.
¿Qué es el EMDR, en pocas palabras?
Es una forma de ayudar a que el cerebro termine de procesar recuerdos que se quedaron «atascados» — de manera que sigan formando parte de tu historia, pero sin la carga emocional que todavía te generan hoy. En lugar de limitarse a hablar de lo que pasó, trabaja también con cómo lo vive tu mente y tu cuerpo en el momento actual. Se apoya en movimientos oculares guiados u otro tipo de estimulación similar, siempre acompañado por el terapeuta experimentado y con formación específica.
¿En qué se diferencia de una terapia solo conversacional?
Aquí no trabajamos solo con lo que puedes poner en palabras. Combino EMDR con un enfoque relacional e integrativo: la relación terapéutica en sí misma forma parte del proceso de trabajo, no es solo el marco donde ocurre. Y se usan distintas herramientas según lo que cada momento necesita, en vez de aplicar siempre el mismo guion a todo el mundo.
¿Tu enfoque es solo EMDR?
No. EMDR es una herramienta importante, pero no la uso de forma aislada ni automática. Trabajo desde un enfoque relacional e integrativo, adaptando el proceso a la persona, a su historia y al momento en el que llega a terapia.
Eso significa que a veces necesitaremos primero sostén, comprensión y seguridad; otras veces, ir más al núcleo de lo que quedó pendiente. La terapia se construye contigo, no sobre ti.
¿Por qué combinas el EMDR con un enfoque relacional/integrativo? ¿No es mezclar cosas distintas sin sentido?
No, es una decisión pensada, no una improvisación. Cada persona y cada momento piden herramientas distintas, y ceñirse siempre a un único protocolo puede dejar fuera justo lo que hace falta. Combinar EMDR con trabajo relacional permite atender tanto lo que pasó como el modo en que te relacionas con ello y conmigo mientras lo trabajamos.
Doy mucho valor a lo que ocurre en la relación terapéutica: cómo te sientes conmigo, qué te cuesta mostrar, qué necesitas para confiar y qué te ayuda a no ir sola con todo. Esa relación no es un «extra», sino parte del trabajo.
Combino recursos y marcos de trabajo con una idea central: acompañarte de una forma útil, humana y respetuosa.
¿Cómo sabré si este espacio es realmente el adecuado para mí en este momento?
Sabrás que es el espacio adecuado si sientes que la propuesta encaja con tus valores: un trato humano de igual a igual, sin etiquetas patologizantes, donde se respeta tu ritmo y no se te juzga por lo que sientes. En nuestra primera sesión valoraremos juntas tu situación actual, tus necesidades y tus expectativas, para confirmar que este enfoque es el más beneficioso para ti antes de dar los siguientes pasos.
¿Tendré que contar con detalle todo lo que pasó?
No. Puedes trabajar con una imagen o una idea breve del recuerdo, sin necesidad de narrarlo entero ni de repetirlo en voz alta. Tú decides cuánto compartes con palabras en cada momento.
¿Cuándo tiene sentido pedir cita?
Cuando notas que llevas tiempo tirando de todo y que, aun habiendo hecho esfuerzos, sigues sin sentirte del todo bien. También cuando quieres una terapia que no te trate como un caso, sino como una persona con historia, recursos y cansancio acumulado. Si te reconoces en eso, puede ser un buen momento para empezar. No porque estés peor, sino porque quizá ya no quieras seguir sosteniendo lo mismo de la misma manera.
¿Cuánto tiempo dura este proceso? ¿Es una «solución rápida»?
En la salud emocional rigurosa y deontológica no existen las fórmulas mágicas ni las promesas de curación en un número exacto de sesiones. Cada historia de vida y cada sistema nervioso tiene sus propios tiempos. Lo que sí podemos asegurarte es un proceso estructurado desde el primer día: trabajamos primero en darte estabilidad y recursos de autorregulación en el presente, para luego abordar lo que pesa con seguridad. Notarás avances graduales conforme sientas más alivio corporal y mayor claridad en tus decisiones cotidianas.
No tengo «un trauma» claro, solo cosas que se han ido acumulando y no consigo soltar. ¿Sirve para eso?
Sí. No hace falta un suceso grave y puntual para que esto tenga sentido. Muchas veces lo que pesa es la acumulación de cosas que fuiste sosteniendo sola durante mucho tiempo. Tu forma de reaccionar ahora tiene explicación en lo que has vivido — no es que estés «rota» ni que exageres.
¿Qué puedo esperar de una primera sesión?
La primera sesión suele servir para entender qué te trae, qué te preocupa y qué necesitas ahora. También para valorar si el encaje entre lo que buscas y mi forma de trabajar tiene sentido para ti.
No es una sesión para demostrar nada. Es un espacio para empezar a ordenar, poner palabras y ver si este modo de acompañamiento te resulta seguro y útil.
¿Y si esta vez tampoco funciona?
Trabajo presencial en el Baix Llobregat y también online. En la primera toma de contacto valoramos qué opción encaja mejor contigo, según tu situación, mis horarios y el tipo de acompañamiento que necesites.
¿Es presencial u online?
Trabajo presencial en el Baix Llobregat y también online. En la primera toma de contacto valoramos qué opción encaja mejor contigo, según tu situación, mis horarios y el tipo de acompañamiento que necesites.
Ya hice terapia antes y me fue bien, pero sigue habiendo algo que no se ha ido del todo. ¿Por qué pasa esto?
Es más habitual de lo que parece. Hablar de lo que nos pasa ayuda a entenderlo, pero entender algo con la cabeza no siempre hace que el cuerpo y las emociones lo suelten. Son dos niveles distintos, y a veces la terapia anterior trabajó muy bien uno de ellos sin llegar del todo al otro. No es que hicieras algo mal, ni que aquella terapia fallara — es que quedaba una parte por trabajar.